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Bienestar animal 

Uno de los principios en los que se basa la política de la UE es que no se deben causar a los animales daños o sufrimientos innecesarios. Esto se desarrolla en una serie de normas sobre el bienestar de los animales que establecen las condiciones en las que se pueden criar y en las que se pueden transportar y sacrificar estos animales.

Normativa sobre bienestar de los animales en la granja


Normativa sobre protección de los animales durante el transporte.

Normativa sobre la protección de los animales en el momento del sacrificio.

Normativa sobre la protección de los animales utilizados en experimentación animal.

Formación.

 

Normativa sobre bienestar de los animales en la granja

Explotaciones ganaderas en general  

Real decreto 348/2000 de 10 de marzo (modificado por el Real Decreto 441/2001 del 27 de abril) -presionar aquí-.

Este Real Decreto es la transposición al ordenamiento jurídico español de la Directiva 98/58/CE, que incluye los principios de provisión de estabulación, comida, agua y cuidados, acordes a las necesidades fisiológicas y  etológicas de los animales, de acuerdo con la experiencia adquirida y los conocimientos científicos. También incluye los requisitos que deben cumplir sus cuidadores.

Establece, entre otras cosas, la obligación de disponer de un libro de registro en la explotación en el que se anoten todos los tratamientos médicos realizados, así como el número de animales muertos descubiertos en las inspecciones, que se deben hacer regularmente. Dicho registro debe ser conservado durante 3 años como mínimo.

Esta norma no se aplica a los animales que viven en medio natural, a los destinados a participar en competiciones, exposiciones o actos o actividades culturales o deportivas, a los animales destinados la experimentación y a los animales invertebrados.

La Decisión 2000/50/CE de la Comisión (DO L 19) armoniza el formato, el contenido y la periodicidad de los informes que se deben remitir a la Comisión Europea de acuerdo con la Directiva 98/58/CE.

Además de esta legislación general, existen otras normas que establecen las características específicas de las condiciones de cría de algunas especies ganaderas, como son las que afectan al vacuno (terneros menores de 6 meses), al porcino, a las gallinas ponedoras y a los pollos de carne.

En ciertas especies ganaderas que no cuentan con normativa específica propia de bienestar animal, la normativa de ordenación sectorial establece algunos requisitos en materia de protección animal. Tal es el caso del Real decreto 804/2011 -presionar aquí-, del 10 de junio, por el que se regula la ordenación zootécnica, sanitaria y de bienestar animal de las explotaciones equinas y se establece el plan sanitario equino (BOE, nº 157, del 2 de julio), o el Real decreto 1221/2009, del 17 de julio -presionar aquí-, por el que se establecen normas básicas de ordenación de las explotaciones de ganado porcino extensivo y por el que se modifica el Real decreto 1547/2004, del 25 de junio -presionar aquí-, por el que se establecen las normas de ordenación de las explotaciones cunícolas (BOE nº 187, de 4 de agosto).

Vacuno (terneros)

El Real Decreto 1047/1994 del 20 de mayo (BOE del 7 de julio), (modificado por el Real decreto 229/1998 y por el Real decreto 692/2010) -presionar aquí-, establece las normas mínimas específicas para la protección de los terneros en las explotaciones ganaderas. Esta norma establece los espacios mínimos en las explotaciones de terneros, las condiciones de cría de los mismos y los controles a realizar por los organismos competentes de las Comunidades Autónomas. Asimismo, establece que para ser importados en el territorio estatal, los animales procedentes de un país tercero se deberán acompañar de un certificado expedido por la autoridad competente de ese país que certifique que los mismos se beneficiaron de un trato, cuando menos, equivalente al concedido a los animales de origen comunitario.

Porcino

El 1 de enero de 2003 entró en vigor el Real decreto 1135/2002, del 31 de octubre (BOE 20 de noviembre) -presionar aquí-, relativo a las normas mínimas para la protección de los cerdos.

Esta normativa, que deroga el Real Decreto 1048/1994, del 20 de mayo, incorpora al ordenamiento jurídico español las Directivas 2001/88/CE y 2001/93/CE, que modifican la Directiva 91/630/CE. De esta normativa se pueden destacar varios puntos. Desde el punto de vista del manejo de animales, se establecen, entre otras cuestiones, la edad de destete, las condiciones para llevar a cabo mutilaciones, o las condiciones sobre el tipo de suelos utilizables; además, los animales deben tener acceso permanente a materiales para su manipulación. También se establece un nivel máximo de ruido y mínimo de luz. Por otra parte, es obligatorio que el personal encargado del cuidado de los animales reciba formación específica sobre bienestar animal.

Prevención de la caudofagia y el raboteo

El Real Decreto 1135/2002, de 31 de octubre, relativo a las normas mínimas para la protección de cerdos, recoge en el punto 8 del Capítulo 1. Condiciones Generales de su Anexo, que “el raboteo y la reducción de las puntas de los dientes no deberán ejecutarse por rutina sino únicamente cuando existan pruebas de que se produjeron lesiones de las tetillas de las cerdas o las orejas o rabos de otros cerdos. Antes de su ejecución, se adoptarán medidas para prevenir la caudofagia y otros vicios habida cuenta las condiciones ambientales y la carga ganadera. Por esta razón, las condiciones ambientales o los sistemas de gestión deberán modificarse si resultan inadecuados.”

Posteriormente, desde la Unión Europea se publicó la "Recomendación relativa a los cerdos adoptada polo Comité Permanente el 2 de dicembre de 2004" que recoge también estos aspectos en su artículo 24.

En el año 2016 se publicó la Recomendación (EU) 2016/336 de la Comisión, del 8 de marzo de 2016, respecto de la aplicación de la Directiva 2008/120/CE del Consejo relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos en lo que se refiere a medidas para disminuir la necesidad   de practicar el raboteo. En ella se informa de la necesidad de eliminar la práctica del raboteo en las explotaciones de porcino, no solamente porque se trate de una mutilación, sino porque la caudofagia es un signo de la existencia de problemas de gestión en la explotación.

Para dar respuesta a esta recomendación, en abril de 2017, el Ministerio de Agricultura y Pesca, junto con las comunidades autónomas y la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (ANPROGAPOR) adoptaron un Documento sobre la gestión de las explotaciones porcinas para evitar la caudofagia.

Más recientemente, la Unión Europea solicitó de los estados miembros los planes de actuación de los mismos para prevenir las mordeduras de los rabos y evitar el corte rutinario de rabos en los cerdos, incrementando la presión sobre esta práctica de cara a su progresiva e inminente eliminación.

En España, se constituyó la Mesa para la prevención del raboteo sistemático de los cerdos, con la participación del Ministerio de Agricultura y Pesca, de todas las Comunidades Autónomas, de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (ANPROGAPOR) y de la comunidad científica.

Dentro de las medidas de coordinación de la mesa, con el objetivo de garantizar que los ganaderos disponen de las herramientas necesarias para evitar el raboteo sistemático se elaboraron una serie de documentos que permitan abordar de forma individualizada la problemática de cada explotación:

  1. Ficha descriptiva de la explotación. Permite contextualizar las circunstancias de cada explotación (con la ayuda de su veterinario de explotación)
  2.  Instrucciones de cumplimentado de la Ficha descriptiva de la explotación.
  3. Ficha de evaluación de los factores de riesgo de la caudofagia. Permite la autoevaluación del titular de la explotación (con la ayuda de su veterinario de explotación).
  4.  Instrucciones de cumplimentado de la Ficha de evaluación de los factores de riesgo de la caudofagia.
  5.  Plan de acción de la explotación. En caso de rabotear, los ganaderos deben disponer de un plan de acción que acredite que adopta las medidas necesarias para evitar la caudofagia en su explotación.
  6.  Seguimiento del Plan de acción de la explotación.
  7.  Árbol de decisiones a tomar por el ganadero para la toma de medidas en la prevención del raboteo sistemático.


Además, entre las medidas de comunicación adoptadas por la mesa, que tienen por objeto sensibilizar a los ganaderos para la adopción de las medidas necesarias para evitar el raboteo sistemático en sus explotaciones, se elaboró para su difusión un Póster temático.

Se pone también a disposición de los interesados el material divulgativo elaborado por la Comisión Europea de Recomendaciones para evitar el raboteo, así como vídeos documentales de explotaciones donde no se realiza el raboteo -presionar aquí- y -aquí-.

Aves


Gallinas ponedoras. El Real Decreto 3/2002 del 11 de enero, por lo que se establecen las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras -presionar aquí- (BOE del 15 de enero de 2002) es la transposición de la Directiva 1999/74/CE. Esta norma modificó de manera progresiva y significativa, las condiciones de cría de estos animales. Prohibió las nuevas instalaciones de jaulas no acondicionadas a partir del 1 de enero de 2003, estableció condiciones más exigentes para los sistemas alternativos de cría desde el 1 de enero de 2002 en las explotaciones de nueva creación. Además, desde el 1 de enero de 2007 es obligatorio que todas las explotaciones de cría mediante sistemas alternativos se adapten al citado Real decreto. Para finalizar, a partir del 1 de enero de 2012 se prohibió el uso de jaulas no acondicionadas.

Aves de carne (broiler). El Real decreto 692/2010, del 20 de mayo, establece las normas mínimas para la protección de los pollos destinados a la producción de carne y modifica el Real decreto 1047/1994, del 20 de mayo, relativo a las normas mínimas para la protección de los terneros -presionar aquí- (BOE del 3 junio de 2010). Incorpora al derecho español la Directiva 2007/43/CE, del Consejo, del 28 de junio de 2007. En este texto se establece entre otros requisitos una densidad máxima de población, en una explotación o en un gallinero de una explotación, de 33 kilos de peso vivo por metro cuadrado de zona utilizable, densidad que puede llegar a los 39-42 kilos cuando se cumplan los criterios que establece el Real decreto.

En el Real decreto 1084/2005 -presionar aquí-, del 16 de septiembre, modificado por el RD 692/2010, de ordenación de la avicultura de carne se regulan algunos aspectos de bienestar animal.

Las condiciones para la producción de otras aves, vienen fijadas por las recomendaciones del Consejo de Europa adoptadas por el Comité Permanente el 22 de Junio de 1999.

En cuanto al bienestar de los patos y gansos criados para la producción de foie- gras, se puede consultar la recomendación relativa a los patos criollos o de berbería (cairina moschata) y los híbridos de patos criollos y de patos domésticos (anas platyrhynchos) adoptada por el Comité Permanente el 22 de junio de 1999 -presionar aquí-.

Animales de peletería

Las normas que regulan el bienestar de los animales criados para peletería son las generales descritas en el Real decreto 348/2000, del 10 de marzo, relativo a la protección de los animales en las explotaciones ganaderas -presionar aquí-.

El Reglamento (CE) 1099/2009, del 24 de noviembre, de protección de los animales en el momento de la matanza -presionar aquí-, establece requisitos específicos para los sacrificios de los animales de peletería.

Existe también una recomendación relativa a los animales para peletería, adoptada por el Comité Permanente el 22 de junio de 1999 -presionar aquí-.

Normativa sobre protección de los animales durante el transporte

La normativa básica en esta materia es el Reglamento (CE) nº 1/2005, del Consejo, del 22 de diciembre de 2004, relativo a la protección de los animales durante lo transporte y las operaciones conexas y por lo que se modifican las Directivas 64/432/CEE y 93/119/CE y el Reglamento (CE) nº 1255/97 del 22 de diciembre) -presionar aquí-.

Esta norma está complementada por el Real decreto 542/2016, del 25 de noviembre, sobre normas de sanidad y protección animal durante lo transporte -presionar aquí-. Este Real decreto deroga al RD 751/2006, desarrolla el artículo 47 de la Ley 8/2003, de Sanidad Animal, y el relativo al registro de transportistas y medios de transporte previsto en el Reglamento (CE) nº 1/2005.

Algunos puntos a destacar de esta normativa en relación el bienestar animal son:

  • Se definen los deberes del transportista (incluyendo la responsabilidad de que los animales incluidos en el transporte sean aptos para realizarlo), se regulan las autorizaciones de transportistas y de los contedores y medios de transporte.
  • Se especifica la documentación obligatoria que debe acompañar el movimiento de animales (incluyendo el certificado de competencia en bienestar animal en el transporte).
  • Se recoge la formación en bienestar animal necesaria para el transporte.

Existen guías elaboradas por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, cuyo principal propósito es desarrollar y divulgar buenas prácticas para el transporte de ganado, y que se pueden consultar en el siguiente enlace:

http://animaltransportguides.eu/es/materiales/

La Decisión 2001/298/CE modifica los modelos de certificado que deben acompañar a los animales para asegurar que en el momento de la inspección se encontraban en condiciones de hacer el viaje.

Las paradas obligatorias que deben realizar los transportes de animales cuando superen una determinada cantidad de horas (fijada en el Reglamento (CE) nº 1/2005, para cada especie) se deben realizar en los lugares autorizados al efecto por la autoridad competente, ya no se denominan puntos de parada sino puestos de control. Las características de estos puestos de control vienen fijadas en el Reglamento (CE) nº 1255/97 del Consejo del 25 de junio de 1997 -presionar aquí- sobre criterios comunitarios que deben cumplir los puntos de parada y en el que se adapta el plan de viaje mencionado en el Anexo de la Directiva 91/628/CEE, (modificado por el Reglamento (CE) nº 1040/2003 del Consejo del 11 de junio de 2003 -presionar aquí- y por el Reglamento (CE) nº 1/2005).

El listado de puntos de parada autorizados en la Unión Europea se actualiza periódicamente y se puede consultar en el siguiente enlace:

https://ec.europa.eu/food/sites/food/files/animals/docs/aw_list_of_approved_control_posts.pdf

Para obtener información adicional sobre las condiciones de viaje de los animales por vía aérea, se puede consultar las normas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional ( IATA) relativas a los animales vivos (en inglés).

http://www.iata.org/whatwedo/cargo/live-animals/Documents/animalschecklist-en.pdf

El pago de las restituciones a la exportación de animales vivos en el sector vacuno está ligado al cumplimiento de la normativa sobre bienestar animal durante lo transporte. Este aspecto viene organizado por el Reglamento (UE) nº 817/2010 de la Comisión, del 16 de septiembre -presionar aquí-.

Normativa sobre la protección de los animales en el momento del sacrificio

La normativa vigente en materia de protección de los animales durante su sacrificio tiene por objeto adoptar normas mínimas para garantizar que se evite cualquier dolor o sufrimiento innecesario, y asegurar al tiempo el desarrollo racional de la producción y la realización del mercado interior de animales y productos animales, evitando posibles  distorsiones a la competencia.

El Reglamento (CE) 1099/2009, de 24 de septiembre, de protección de los animales en el momento de la matanza -presionar aquí-, regula los requisitos generales de la matanza y las operación  conexas a esta, los requisitos adicionales aplicables a los mataderos y las condiciones de vacío sanitario y matanza de emergencia.

Esta norma no es aplicable a los experimentos científicos (que tienen su propia normativa), a los animales a los que se dé muerte en manifestaciones culturales y deportivas, a la caza y pesca recreativa y a las aves de corral, los conejos y las liebres sacrificados por su dueño fuera de un matadero para su consumo doméstico privado.

Matanzas domiciliarias de porcino  

La matanza domiciliaria del cerdo constituye una práctica tradicional en el medio rural gallego ampliamente extendida en nuestra geografía.

Como ya se indicó anteriormente, el bienestar de los animales es un valor consagrado a nivel de la Unión Europea, característico de las sociedades más avanzadas, y la protección de los animales en el momento de su sacrificio o matanza es una cuestión de interés social que incluso influye en la actitud de los consumidores ante los productos obtenidos.

La matanza puede provocar dolor, angustia, miedo u otras formas de sufrimiento a los animales, incluso realizándola en las mejores condiciones técnicas disponibles. Al respeto, la normativa comunitaria y nacional en la materia señala expresamente que no se causará a los animales agitación, dolor o sufrimientos evitables durante las operaciones de sujeción,  aturdimiento y sacrificio o matanza.

Por lo tanto, el sacrificio de los cerdos en matanzas domiciliarias debe efectuarse de la forma mas rápida e indolora posible, y siempre con  aturdimiento, sin infringir a los animales daños o someterlos la cualquier práctica que les  podan producir sufrimientos injustificados. El sangrado de los animales debe comenzar lo antes posible después del  aturdimiento, y deberá efectuarse de manera que se provoque el desangrado rápido,  profuso y completo. En cualquiera caso, debe efectuarse el sangrado antes de que el animal recobre el conocimiento.

En todo caso, el aturdimiento debe realizarse mediante alguno de los métodos permitidos por la normativa y que, cuando se aplique a un animal, provoque de inmediato un estado de  inconsciencia que se prolongue hasta que se produzca la muerte del animal. El método más utilizado en las matanzas domiciliarias de cerdos es la pistola de  clava  perforadora.

El respeto a las condición de bienestar animal en el sacrificio, tiene influencia en la calidad de las carnes obtenidas. Realizar el sacrificio sin provocar la fatiga del animal consecutiva a un prolongado sufrimiento asegura la obtención de carne con mayor cantidad de hidratos de carbono, lo que es un aspecto fundamental para la conservación y calidad de los productos obtenidos de la matanza. De este modo, lo manejo del ganado de forma eficiente, experta y calmada, utilizando las técnicas e instalaciones recomendadas y tomando medidas para evitar el dolor y lesiones accidentales, reducirá el estrés en los animales y evitará deficiencias en la calidad de las carnes y de sus productos elaborados.

Las matanzas domiciliarias aunque por su volumen representen un porcentaje muy pequeño en comparación con el sacrificio industrial, no dejan de conformar una importante actividad tradicional, llena de matices culturales propios del ámbito rural. Ya que actualmente existen pocas publicaciones que aborden la materia creemos conveniente profundizar en el tema desde la perspectiva de la sanidad y el bienestar animal.

Se adjunta un manual sobre las matanzas domiciliarias de porcino que recoge las normas y recomendaciones legales, aspectos relativos al manejo y al comportamiento de los porcinos así como los sistemas y equipos que se van a utilizar durante su sacrificio en la explotación. Pretende facilitar las operaciones de sacrificio a los ganaderos y matarifes sin que olviden la importancia de respetar y tratar dignamente a los animales en el momento de su muerte.

http://www.ibader.gal/archivos/201601_MonografiaPecuaria_MTZ-40.pdf

http://www.ibader.gal/archivos/201601_MonografiaPecuaria_MTZ-40.pdf

Normativa sobre la protección de los animales utilizados en experimentación animal

El Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero (BOE nº 34, de 8 de febrero) -presionar aquí-, por lo que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia, regula los aspectos de protección animal en estos animales, tanto en materia de alojamiento y manejo de los animales como en requisitos específicos de los procedimientos llevados a cabo en estos establecimientos.

Esta normativa contempla la existencia de “órganos habilitados”, entidades públicas o privadas que deben ser designadas por la autoridad competente y que les habilita para algunas funciones establecidas en este real decreto y, expresamente, para la preceptiva evaluación previa de los proyectos de experimentación solicitados por los centros usuarios. La designación de estos órganos por la autoridad competente debe realizarse de acuerdo con un procedimiento regulado establecido.

También hay que atender a la Orden ECC/566/2015, de 20 de marzo -presionar aquí- por la que se establecen los requisitos de capacitación que debe cumplir el personal que maneje animales utilizados, criados o suministrados con fines de experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia, y que tiene como finalidad garantizar la protección y el bienestar de los animales, puesto que un factor esencial en la protección del bienestar de los animales utilizados en estos fines es la idónea capacitación del personal encargado de su manejo.

Formación  

En Galicia contamos con el Decreto 60/2007, de 22 de marzo, por lo que se regulan los cursos de formación en materia de bienestar animal, se establece el procedimiento de autorización de las entidades de formación y se crea el registro de estas (DOG nº 67, del 4 de abril) -presionar aquí-, en el que se establecen los contenidos formativos que deben contener los cursos de formación en materia de protección animal en aquellas parcelas donde la normativa exija la acreditación de la citada formación (porcinocultores, avicultores de carne y transportistas). También se establecen los requisitos para la autorización de las entidades de formación que impartan estos cursos.

 

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